Alimentación en los primeros meses de vida: Fórmulas infantiles

Existen ciertas ocasiones en las que no se cuenta con la posibilidad de ofrecer lactancia materna, por lo que se considerará la utilización de fórmulas infantiles.

leche de formula bebes

Se entiende como fórmula infantil el producto en forma líquida o en polvo que se utiliza, cuando es necesario, como sustituto de la leche humana para así satisfacer los requerimientos normales de los lactantes.

A pesar de que su composición es diferente a la de la leche materna, las fórmulas infantiles pueden cubrir los requerimientos nutricionales de los lactantes y asegurar así un adecuado crecimiento y desarrollo hasta los 6 meses. A partir de esta edad pueden cubrir parte de los requerimientos y actuar como complemento de la alimentación.

Es importante resaltar que los beneficios de la lactancia materna no han podido ser reproducidos en las fórmulas infantiles y que debemos promover siempre la lactancia natural.

Cuando sea necesario el uso de sucedáneos de leche materna, se debe orientar a los padres para que conozcan las distintas fórmulas que existen en el mercado y permitir la toma de decisiones con base en una información adecuada.

Existen 3 indicaciones para ofrecer fórmulas infantiles:

  1. Sustituto o complemento de lactancia materna, en aquellas madres que han decidido no lactar a sus bebés.
  2. Sustituto de lactancia materna, cuando el amamantamiento esté medicamente contraindicado.
  3. Suplemento de la lactancia materna cuando el progreso pondo-estatural no sea adecuado.

Las fórmulas infantiles, al igual que la lactancia materna, aportarán proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas, minerales y otros nutrientes. Las cantidades de estos nutrientes variarán según el tipo de fórmula y generalmente se encontrarán en mayor proporción que en la leche materna para compensar la posibilidad de la baja disponibilidad (que sea más difícil digerirlos y absorberlos por el bebe).

Podemos encontrar las formulas infantiles en tres formas: líquidas y listas para ingerir, concentrada líquida y en polvo. La composición de estas presentaciones es similar en contenido, pero pueden presentar pequeñas variaciones según los procesos que siga cada fabricante. Además, existen fórmulas con composiciones especiales para aquellos niños que presentan alteraciones digestivas o metabólicas y fórmulas complementarias que pueden utilizarse en trastornos nutricionales; éstas deberán ser indicadas por el especialista en nutrición infantil, quien determinará el balance y los requerimientos de la dieta del niño que amerite una alimentación especial.

leche de formula para bebés

Según las necesidades de cada lactante, podremos ofrecer:

Fórmula estándar de leche de vaca: Es la fórmula que más se consume en esta edad (0-12 meses) por niños de todo el mundo y como su nombre lo indica, se obtiene de la leche de vaca. Las proteínas de esta leche (proteína sérica y caseína) se modifican para hacerla más fácil de digerir, ya que nuestros bebés no podrán tolerar la leche de vaca entera hasta haber cumplido el año de edad.

El aporte de carbohidratos se logra a través de la lactosa y el de grasas suele provenir de aceites vegetales que se adicionan o de una mezcla entre aceites vegetales y animales, lo que se hace con la finalidad de mejorar su digestibilidad. El perfil de estos nutrientes se mantiene en constante revisión y trata de asemejarse a los encontrados en la leche humana.

Además, a estas fórmulas suelen agregarse nutrientes como aminoácidos, ácidos grasos omega 3 y 6, vitaminas y minerales, prebióticos, entre otros.
Fórmula sin lactosa: Son similares a las fórmulas de inicio pero se sustituye la lactosa por glucosa u otros azucares para poder ofrecerla a los bebés que sufren de intolerancia a la lactosa, déficit de disacaridasas, gastroenteritis aguda (en donde puede darse por 2-3 semanas hasta que mejore el cuadro), o síndromes de malabsorción.

Fórmula antirreflujo: Se indican en niños con reflujo gastroesofágico leve o moderado. Contienen espesantes como almidones de maíz o arroz que aumentan la viscosidad de la leche, su aporte de proteínas se basa principalmente en la caseína para contrarrestar el ácido del estómago y tienen menor contenido de grasas para facilitar el vaciamiento gástrico. No existe evidencia científica de su efectividad y pueden enmascarar síntomas de alergia a la proteína de leche de vaca que haría más difícil su diagnóstico.

Fórmula de soya: Se obtienen de la leguminosa (soya) por ser esta una fuente importante de proteína vegetal. Esta proteína es modificada para facilitar su digestión y se le agregan aminoácidos como metionina o taurina para que se asemeje al aporte de la leche humana. No contiene lactosa y en su lugar se suele agregar sacarosa, almidón de maíz u otras combinaciones de carbohidratos.

Esta fórmula contiene aluminio en mayor cantidad que la leche humana o de vaca y además contiene isoflavonoides y Fitoestrógenos, cuyos efectos no han sido estudiados a largo plazo.

Las indicaciones conocidas de las fórmulas de soya son: que existe la necesidad de retirar la galactosa (galactosemia) y/o intolerancia severa a la lactosa, que los padres sean veganos y se nieguen a la ingesta de proteínas animales, y el tratamiento de algunas alergias alimentarias, aunque este último punto resulta controvertido debido a que muchos bebés alérgicos a la proteína de la leche de vaca resultan también alérgicos a la proteína de la soya.

No se recomienda su uso en prematuros, en casos de gastroenteritis aguda ni en bebés que sufran de reflujo o cólicos.

formulas infantiles

Fórmula hipoalergénica: También conocidas como fórmulas hidrolizadas de proteína de vaca, en estas fórmulas las proteínas se descomponen en partículas de menor tamaño para facilitar su digestión y minimizar el riesgo de aparición de alergias. Dentro de estas fórmulas existe un grupo llamado hipoantigénicas en los que la proteína se hidroliza completamente. Se indican en casos de alergia a la proteína de leche de vaca, enterocolitis por alergia a la proteína de leche de vaca o de soya o síndromes asociados a malabsorción de nutrientes.

Fórmula semielemental: En esta fórmula, la proteína de la leche de vaca se descompone completamente hasta resultar en péptidos que no desencadenan respuesta inmunológica y aminoácidos libres. Está indicada en lactantes con alergia severa a la proteína de leche de vaca, síndrome de malabsorción significativa, y en prematuros. Sus desventajas son que suelen ser de mal sabor, alto costo y que pueden ocasionar diarreas (por alta osmolaridad). Existen fórmulas que sólo aportan aminoácidos y que siguen siendo estudiadas como alternativas en casos de hipersensibilidad extrema a la leche de vaca.

Fórmula para bebés prematuros: Fueron desarrolladas para cubrir las necesidades de los niños pretérmino o de bajo peso al nacer para su edad gestacional. Estas fórmulas provienen de la leche de vaca y se caracterizan por un mayor aporte de proteínas (mayor cantidad de proteína sérica que de caseína), calorías, vitaminas, minerales, y grasas (triglicéridos de cadena media)  que se absorben más fácilmente.

Fortificadores de la leche humana: Este producto tiene la finalidad de mejorar el aporte calórico de la leche humana, adicionándolo a la leche materna para garantizar una adecuada nutrición en lactantes con necesidades especiales.

Fórmulas especiales: Están indicadas en lactantes que padecen algún error innato del metabolismo y en éstas se restringe o elimina el compuesto que desencadena la patología. Aquí podemos mencionar la fórmula restringida en fenilalanina indicada para la fenilcetonuria, fórmula sin fructosa en caso de fructosemia.

Fórmulas de seguimiento y continuación: Son fórmulas fortificadas con el fin de cubrir los requerimientos de los lactantes mayores de 6 meses y hasta los 3 años.

Tras revisar la gran cantidad de fórmulas disponibles, es importante recordar que no habrá mejor alimento para nuestros niños menores de un año que la leche materna y que en aquellos casos en los que no sea posible ofrecerla o en los que se siga considerando ofrecer fórmula, esta decisión debe consultarse previamente con el pediatra y el nutriólogo o nutricionista clínico pediátrico, quienes considerarán el estado de salud, la edad y las necesidades nutricionales del lactante y recomendarán lo que sea más adecuado para cada caso.

Lcda. Melisa Gómez Allué

Nutricionista Clínica en Pediatría

nutricionparachicos@gmail.com

 

Fuentes consultadas:

SVPP Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría. Livia Machado de Ponte (Directora), Isbelia Izaguirre de Espinoza, Rafael J. Santiago. Nutrición Pediátrica; 2009: p. 99-120.

Johannes Ruiz

Autor de la publicación

Mamá de tres mosqueteros.
Convencida de que el amor no malcría. Difundiendo la Crianza Positiva.

Pedagoga, Coach de Familia & Inteligencia Emocional, Educadora de Disciplina Positiva para Padres y Profesores.

There are 3 Comments

  1. Publicado por Elena Riberas Pérez Responder

    Gracias, de momento estoy con leche materna, pero lo tendré en cuenta.

  2. Publicado por luciana Responder

    Interesante post. Me quedo con el aupa a la LM ran necesitado y con la información valiosa sobre la fórmula.
    Luciana
    21 meses de LM

  3. Publicado por Zilendo Responder

    Un contenido excelente e interesante.

    La leche para bebés es un complemento nutritivo esencial siempre y cuando no sea posible dar leche materna y perfecto para la continuación.

    Saludos

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