Cómete un polvorón y di ¡PAMPLONA!

En la víspera de fechas navideñas, me parece conveniente esta publicación. Con la finalidad de prevenir posibles accidentes que pueden tener lugar al comer o beber. Sobre todo en estos momentos en que nos encontramos en compañía de la familia, con la que queremos compartir anécdotas, con múltiples distracciones que favorecen la aparición de atragantamientos o lo que es lo mismo toses repentinas ininterrumpidas con la consecuente cara roja de tu interlocutor intentando decirte que “se le ha ido por el otro lado” ¿Y qué hace normalmente la gente de a pie? Ofrecer un vaso de agua o darle golpecitos en la espalda, lo cual no os recomiendo.

Os voy a explicar que es lo que sucede cuando nos atragantamos y más tarde os daré algunos consejos que podemos hacer para prevenir, para hacer frente a estas incómodas situaciones.

Deglución atragantamientos

Al atragantarnos el alimento u objeto pasa a la vía respiratoria (tráquea) en lugar de pasar a la vía digestiva (esófago) lo que produce la obstrucción de la vía respiratoria. Si la vía respiratoria se encuentra obstruida durante un largo periodo de tiempo, podrá ocasionar que la persona quede inconsciente.

¿Cómo actuar?

Antes de nada, es de vital importancia mantener la calma e intentar tranquilizar a la persona y acompañarla en todo momento.

Debemos animar a la persona a que coja aire y lo expulse con fuerza tosiendo. Si de esa manera no se es capaz de expulsar el cuerpo extraño que obstaculiza la entrada de aire, debemos recurrir a la Maniobra de Heimlich.

La Maniobra de Heimlich, es una técnica de emergencia para prevenir la asfixia cuando las vías respiratorias se encuentran obstruidas. Se puede realizar tanto en adultos como en niños (adaptando las versiones) y además se la puede ejecutar uno a sí mismo sobre una silla.

En las fotos que se muestran a continuación, aparece una pipa ubicada en la tráquea  y luego cuando se sacó de la cavidad traqueal:

pipa tráquea

 

pipa fuera del tubo traqueal

En este caso se acudió a al hospital, pues no se pudo sacar el alimento con los métodos anteriormente explicados.

Aunque, como muchos sabréis y habréis experimentado, no todos los atragantamientos terminan en drama, pues estos se solucionan generalmente de manera espontánea.

¿Cómo prevenir?

Para evitar accidentes de este tipo es fundamental cuidar la alimentación, masticando con cuidado y triturando bien los alimentos antes de tragarlos. Algunos alimentos sobre los que pondremos especial cuidado serán: frutos secos, golosinas o snacks, aceitunas (principalmente por el hueso) y nuestras queridas anfitrionas de la noche de fin de año, las uvas.

Aunque en ocasiones también pueden darse atragantamientos con objetos no alimenticios, sobre todo en los más pequeños de la casa. Por eso se deberá estar alerta con las monedas, las canicas, las chinchetas, los pendientes, los globos desinflados y en general con todos los objetos diminutos a los que nuestros terremotos puedan alcanzar dándonos un buen susto.

Además podemos eliminar las distracciones durante las comidas tales como la televisión e intentar tragar líquidos o sólidos con la barbilla lo más pegada al pecho como nos sea posible.

si beber

no beber

Y para finalizar la publicación, sólo me queda desearos una Feliz navidad y un Próspero año nuevo 2014, que lo disfrutéis y que no os atragantéis con las uvas ¡nunca mejor dicho!

Cristina Cerrato

Logopeda

Johannes Ruiz

Autor de la publicación

Mamá de tres mosqueteros.
Convencida de que el amor no malcría. Difundiendo la Crianza Positiva.

Pedagoga, Coach de Familia & Inteligencia Emocional, Educadora de Disciplina Positiva para Padres y Profesores.

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