¿Cómo ‘razonar’ con un niño pequeño?

Hoy os hablo de este tema desde mi punto de vista como madre y las técnicas que suelo aplicar para no caer en la desesperación.

En el título del post pongo ‘razonar’ entre comillas simples, porque razonar, razonar, no sé si es la palabra, quizá podía ser ¿negociar? o ‘hacerme comprender’ quizá! o mejor aún ‘comprenderle’ creo que esa es la palabra correcta… comprenderle y de esa manera actuar.rabietas

Creo que lo fundamental es reestructurar el escenario, es decir, no vamos a llegar a nada una cabeza de adulto ante la cabeza de un niño, aquí está la clave de la cuestión, deteneros a pensar un momento: Si vosotros tuviérais la edad de vuestro peque…¿qué habríais hecho ante semejante situación? Ya sé que eso no justifica la acción, pero primero vamos a ponernos en los mini pantalones o mini faldas del otro… aquí con esta simple toma de conciencia ya estamos reestructurando el escenario, que nos hace salir de nuestro escenario aburrido de adulto y pensar en un escenario infinito de juego y diversión.

Una vez reestructurado el escenario, ahora viene el hecho de hacerle comprender a nuestro peque que lo que ha hecho no debe ser así o no está bien, o simplemente debe ser de otra manera la cuestión. Aquí viene la gran palabra alternativa porque las cosas no es que están mal o que de esta manera no funcionan, esa lógica es darse contra una pared, porque nadie nace aprendido sino que la vida nos hace aprender que hay ‘alternativas’ para hacer las cosas. Es aquí cuando tenemos que exponer a nuestro querido mini negociador que esto no es así sino que hay una alternativa (justificada) y si ya va la segunda vez, decir Recuerdas que te dije que era de otra forma porque… recordar que a veces es difícil comprender las cosas a la primera o que, simplemente el primer camino es más divertido y punto.

Ya hemos hablado del escenario, de la alternativa y para finalizar haré hincapié en el método, no vamos a engañarnos, con gritos y palmadas NO vamos a llegar a nada, eso es contraproducente porque puede desencadenar la rebeldía y aquí la negociación se cierra y no vamos a conseguir nada productivo. Cada maestrillo tiene su librillo, a mí me funciona el hablar con tono suave, casi siempre me funciona, a veces tengo que esperar un rato para poder ayudarla a que cambie de estado (sobre todo cuando estamos ante una rabieta -aquí no escucha-) y luego, podamos razonar de forma más civilizada. Pero el hablar suave amansa a las fieras y el hablar suave con amor ya es el método infalible, es el arma secreta.

Espero que os sirvan estos consejos y ya sabéis, deteneros un momento y pensar ¿Si yo tuviera su edad, qué habría hecho?

 

Lee Lima.

Johannes Ruiz

Autor de la publicación

Mamá de tres mosqueteros.
Convencida de que el amor no malcría. Difundiendo la Crianza Positiva.

Pedagoga, Coach de Familia & Inteligencia Emocional, Educadora de Disciplina Positiva para Padres y Profesores.

There are 4 Comments

  1. Publicado por Bego Responder

    Ufff!!!!! es tan complicado, mi nene acaba de cumplir los 2 añitos… empiezan las rabietas y encima es muy ostinado, probaré a hablarle más pausadamente a ver si así me funciona, con la comida es una tortura y a la hora de irse a dormir… ni que contar, gracias y ya te contaré como me ha ido, besitos!!!!!

    • Mimitos de Mama
      Publicado por Mimitos de Mama Responder

      Recuerda siempre que se atrapan más moscas con miel que con vinagre 🙂 la dulzura al final atrapa. Besos y mimitos

      • Publicado por Bego Responder

        jejejeje esa frase también la digo yo muchas vez, voy progresando adecuadamente!!!! Besitos siempre, soy una pesada!!!!! ;b

  2. Publicado por Ana Rodrigues Responder

    A mi me funciona esa técnica y funciona aun mejor si estoy en una habitación sola con el! A veces las caras que tienes al rededor principalmente si están los abuelos los distraen de lo que les dices y a va a dar igual lo que les digas! Para mi no hay nada mejor que esta técnica. 😀

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