Grito con frecuencia

En estos días, al menos en mi región, ha comenzado el frío de verdad y se me ocurrió la idea de ofreceros algunos consejos para hacer frente a las olas polares sin perder la voz en el intento.

En un momento puede cambiar todo, un grito por cantar el gol de tu equipo favorito, hablar con alguien mientras pasa una ambulancia con la sirena encendida (ni – no –ni – no…) o gritar escaleras arriba para que vuestros hijos, padres, hermanos o primos vengan a cenar. Y si juntamos todo esto y le añadimos “con frecuencia” tendremos la receta perfecta para que nuestra voz se quiebre o incluso se marche de vacaciones.

gritos

En esos instantes la tensión de la musculatura vocal aumenta y se pueden producir lesiones en nuestras cuerdas vocales. Además deciros, que estos excesos vocales pueden desencadenar lesiones crónicas, y por tanto, permanentes en nuestra huella de identidad: La voz.

Así que calma queridos lectores, os preguntaréis: ¿Qué podemos realizar para conservar nuestra voz? Seguid leyendo y lo descubriréis.

Nuestro organismo es sabio y genera hidratación por sí mismo, pero el consumo de agua frecuente ayudará a reducir la mucosidad y mantener la flexibilidad de nuestras cuerdas vocales.

El carraspeo puede provocar la irritación las cuerdas vocales, por tanto debemos intentar reducirlo o evitarlo y no realizarlo como una costumbre o rutina.

Al menos que lo realicemos con técnicas específicas, los gritos pueden resultar muy dañinos para conservar nuestra voz, reducirlos será nuestra tarea pendiente.

Mantendremos una buena postura, generalmente erguida con los hombros bajos y sin adelantarlos, esto favorecerá a nuestra proyección vocal y además evitará que suframos dolores de espalda.

Evitaremos hablar en lugares ruidosos. Si lo hacemos,  estaremos sometiendo a nuestra voz a un sobreesfuerzo innecesario, debemos esperar a que la fuente ruidosa desaparezca o tal vez elegir un lugar diferente para comunicarnos.

Prescindiremos de susurrar durante largos periodos de tiempo (es el consejo por excelencia de los logopedas), ya que en este momento las cuerdas vocales no ejercen su función correctamente.

Reducir el consumo de tabaco y minimizar la exposición al humo (fumador pasivo o contaminación), es un factor muy importante debido a que el humo reseca las cuerdas vocales

sin voz

Evitar los cambios bruscos de temperatura en el ambiente, bebidas y/o comidas. En los cambios de temperatura ambiental podemos abrigarnos bien con bufandas  gruesas que cubran hasta la parte inferior de nuestros oídos.

Evitar encarecidamente el consumo frecuente de productos lácteos, que generan mayor mucosidad que se acumula en la zona vocal.

Hasta aquí mis consejitos de hoy, espero que tengáis una voz maravillosa en estas fechas de frío y unas cuerdas vocales lindas y perfectas.

Y os dejo una sorpresita más, ¡Sí! Unas cuerdas vocales en directo (advierto: no es apto para gente sensible), es una experiencia increíble para todas aquellas personas que nunca las hayan visto.

Un abrazo Mamis mimosas

 

Cristina Cerrato

Logopeda

 

Johannes Ruiz

Autor de la publicación

Mamá de tres mosqueteros.
Convencida de que el amor no malcría. Difundiendo la Crianza Positiva.

Pedagoga, Coach de Familia & Inteligencia Emocional, Educadora de Disciplina Positiva para Padres y Profesores.

There are 1 Comment

  1. Publicado por Cristina Bajo Responder

    Tomo nota de todos ellos!
    Genial Cris, te sales!! Contínua así llegarás a ser una gran logopeda!
    Un besito

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