Soy mamá, no soy perfecta

Cuando nos convertimos en madres queremos ser la mejor en todo, una mamá perfecta. Quizás es porque es lo que vemos en la tele o en las revistas, tenemos ese “modelo” de la que todo lo hace bien, tiene la comida a punto, la ropa limpia, planchada y  en su sitio. La casa en orden y con todo recogido. Una mamá que sale de punta en blanco de paseo y siempre va muy mona y con una sonrisa. Y que además, tiene un hijo perfecto.

No, yo no soy así. Creo que lo único que tengo de todo lo que he puesto arriba es la sonrisa, si, esa no me la quita nadie. Sonrío porque soy mamá y eso me hace feliz. Todo lo voy haciendo cuando puedo o cuando puede papá (porque también es su casa, su ropa y su hijo). Y no, papá no “me ayuda”, esta familia es de todos y todos tenemos que aportar nuestro granito de arena para que funcione mejor.

No, no soy una mamá modelo. Pero soy la mejor mamá que puedo ser para ti, esa que te quiere con el alma y el corazón. La que te abraza y no le importa que la manches de chocolate o de helado y la que no se enfada porque se te derrame lo que tienes en el vaso, porque esa mancha se limpia y ya está. Cosa que no pasaría si te doy un grito, eso hijo mio, no se quitaría de tu corazón.

No, yo no quiero ser mamá impoluta. Yo quiero llenarme de ti, jugar contigo, saltar contigo en los charcos, correr, cantar, bailar.

No, no siempre hago las cosas bien y a veces, muchas veces me equivoco. Más eso sirve para que tu puedas ver que soy una persona, con fallos y con virtudes. Y que me gusta aprender. Que no me doy por vencida, y si no sale a la de una sale a la de tres, o a la de diez.

No, no voy guardando apariencias. Soy yo, soy así. A veces me enfado, otras estoy triste, algunas veces lloro, pero la mayoría de las veces soy una mamá feliz.

No, no quiero que tu papá sea perfecto. Quiero a ese papá que te ama con locura, que respeta tu ritmo, que ríe contigo y que te abraza siempre. Que te escucha y que te mima. Ese que te seca las lágrimas y te cura con cariño las heridas.

No, no soy una mamá perfecta y no, no lo quiero ser. Solo quiero ser tu mamá, la mejor que puedes tener.

No, no quiero un hijo perfecto. Quiero un hijo que juegue, que corra, que salte, que cante y que baile y que por sobre todas las cosas sea un niño feliz.

hijo feliz

 

Johannes Ruiz

Mimitos de Mamá

Johannes Ruiz

Autor de la publicación

Mamá de tres mosqueteros. Convencida de que el amor no malcría. Difundiendo la Crianza Positiva. Pedagoga, Coach de Familia & Inteligencia Emocional, Educadora de Disciplina Positiva para Padres y Profesores.

There are 12 Comments

  1. Publicado por Almu Responder

    Como dirían mis amigos ingleses… WOW! No comments!! I love it!!

  2. Publicado por Carmen Responder

    Yo comparto tu opinión. No quiero ser una mama perfecta, me encanta ser mama y mi principal preocupación es que mi peque sea feliz.

    Un placer leerte.

    Carmen

  3. Publicado por mjose cerrato Responder

    Solo una palabra OLE!!

  4. Publicado por Montserrat Llibre Responder

    Precioso.

  5. Publicado por karina chavez alvarez Responder

    MisTorresit@s creen que una mamá tiene superpoderes!!!…jajajja tan lindos!!

  6. Publicado por Nagore Responder

    Pensaba que yo era la unica hahaha. Muchas de las veces la gran mayoría por no decir todas, cuando le doy algo de comer a mi pequeño para que el solito lo haga ya que tiene 1 añito y tiene que aprender y explorar la gente me dice no hagas eso daselo tu que se mancha, SE MANCHA ni que fuese un delito o algo gravisimo claro que lo hace pero para algo existe la lavadora no? Ese es uno de los muchos que hay pero el que mas rabia me da. Gracia guapa me encanta tu blog

  7. Publicado por Mamialamoda Responder

    Cuanta razón Joha.
    La sociedad y nosotras mismas nos forzamos una perfección que aparte de inalcanzable es innecesaria.
    Esto nos produce en muchos casos muchas frustraciones que no deberían existir.
    Yo he tardado en darme cuenta, pero ahora puedo decir que soy una mama feliz, imperfecta pero la mejor para mi hija, y al final eso es lo que importa.
    Muy bonito artículo. Un beso

  8. Publicado por Mariela de Silva Responder

    Hermoso Joha, me encanto. Cuantos momentos que hubiesen sido parte de hermosos recuerdos se dañan por no estar demasiado preocupadas por la perfección, lo irónico para muchos padres , es que aprendemos a serlo cuando nuestros hijos ya han crecido :/ ejeje pero de los errores que reconocemos se aprende .Felicitaciones.

  9. Publicado por Mariela de Silva Responder

    Corrección por estar demasiado preocupadas por la perfección 😉

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