Mamá, Papá, no me griten…
Mamá, Papá no me griten, háblenme con cariño y entiendan que estoy aprendiendo. No me amenacen con dejarme de querer . Es importante que me quieran por encima de todo. De ustedes depende la energía que impulsará mi camino cuando ya no estén . Mamá, Papá, abrácenme de vez en cuando. Mírenme a los ojos…
