Una vez vi a los Reyes Magos

Una vez vi a los Reyes Magos. No eran tres, eran dos y eran los mejores magos que vi en mi vida.

Se las arreglaban para que siempre hubiera algo en los zapatos, lo mínimo, lo que fuere.

Aunque no tuvieran nada, ellos lograban dejarnos lo que para nosotros era todo.

Al tercer Rey Mago nunca lo vi, pero seguro que lo dejaban cuidando los camellos. Nunca, nunca olvidaré a los dos Reyes Magos que vi. Seguro que tú también los viste y sabes bien quiénes son y sabes que en el fondo son más magos que reyes.

Si dejaste de creer, si esta noche no pones los zapatos, ni las galletas, ni el agua, acércate a tus Reyes y dales un beso en la frente. Si ya no tienes a tus Reyes contigo, recuerda que desde un cielo hermoso siguen viajando para seguir entregando ilusiones y sonrisas…

Agradezcamos la herencia que nos dejaron porque ahora muchos nos hemos convertido en Reyes y en Magos. Y lo mejor que podemos hacer a su vez, es dejarle a nuestros hijos esa magia que los convertirá un día en Reyes y en Magos…. Y tal vez, dentro de unos años, seamos nosotros quienes recibamos ese beso en la frente.

Feliz día para los Reyes de hoy, para los de ayer y para los Reyes del futuro, porque no hay mejor reino que nuestro hogar, ni mejor magia que un abrazo.

Una vez vi a los Reyes Magos

Johannes Ruiz

Autor de la publicación

Madre de familia numerosa. Neuropedagoga, certificada en Disciplina Positiva para Padres y Profesores. Autora del Libro "El amor no malcría".

There are 1 Comment

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    Publicado por Paula Alittlepieceofme Responder

    Los camellos tienen que ser cuidados, por eso no encontraste a tercero. Es bonito ver la ilusión en los ojos de todos al abrir los regalos, y ser tú la maga, saludos!

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