Un cachete a tiempo

Un cachete a tiempo no hace daño, cuando yo era niño a mi me pegaban y no me ha pasado nada, aquí estoy…. soy una buena persona. A mí, mis padres me pegaban y les funcionaba porque luego yo les hacía caso… ¿cuántas veces hemos escuchado estas afirmaciones absurdas?

cachete-a-tiempo“Ahora no se respeta a los padres como antes” -dicen muchos- Y es que, con tan solo una mirada de esas quefulminan y están llenas de odio por parte de muchos padres era más que suficiente para dejarnos saber que teníamos que quedarnos callados y quietos porque si no, ya sabíamos como iba a terminar la cosa. Si os digo la verdad, pienso en eso y me dan escalofríos. ¿Cómo puede mirar así a su hijo la persona que le dio la vida? y lo qué es peor… ¿Es necesario utilizar la violencia (pegar) para corregir un comportamiento?

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Al pensar en ese tipo de situaciones es normal que nos preguntemos ¿Estoy desempeñando mi papel como madre/padre correctamente?  Es cierto que muchos de nosotros hemos crecido en hogares donde el castigo y los golpes eran la manera en que nuestros padres conseguían lo que querían, no porque corrigieran nuestros comportamientos, no, sino porque generaban en nosotros un miedo interno que impedía que fuésemos nosotros mismos y actuáramos de la manera que ellos querían. Nos convertían en verdaderos sumisos. Muchos pensaban que pegar ayudaba a definir el carácter. Qué lejos estaban de la realidad.

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Un cachete a tiempo no educa ni corrige. Simplemente se trata de un desahogo emocional personal del adulto que lo propina y que afecta emocionalmente al niño que lo recibe.

Un cachete a tiempo

Para que nuestros hijos cuando sean mayores sean felices, sean valientes, sean amables, sean responsables, tengan seguridad en si mismos, sepan tomar decisiones, tengan respeto por ellos, tengan respeto por los demás, sepan dan cariño, sepan recibirlo… ¿Consideras que esto es lo que nosotros como padres tenemos que hacer?:

  • Pegarles, gritarles y tratarles mal.
  • Ordenarles continuamente, ellos tienen que obedecer y obedecer sin más.
  • Nosotros sus padres tenemos que decirles lo que tienen que hacer, siempre.
  • Tenemos que ser superiores a ellos y estar por encima para que obedezcan.
  • Ellos no pueden ser iguales a nosotros.
  • Tienen que ser inferiores.
  • Deben obedecernos siempre. Para todo.
  • Tienen que quedarse quietos cuando nosotros lo digamos porque nosotros se lo ordenamos.
  • No pueden llorar porque llorar y quejarse está mal, a eso sólo tenemos derecho los adultos.
  • Tienen que aguantarse cuando están cansados y no pueden expresarse porque nosotros ya tenemos bastante.
  • No pueden tener opinión. La nuestra es la que vale para todo.
  • No tienen que aprender lo que es la vida, tienen que aceptarla sin más y punto porque nosotros lo decimos.
  • No hace falta explicarles nada, sólo se lo tenemos que ordenar.
  • Tienen que ser totalmente responsables de sus actos. Si tiran el vaso con el agua son unos inútiles. Tienen que vestirse solos. Tienen que comer solos. Tienen que hacerlo todo solos porque ya son mayores para todo aunque nadie les haya enseñado. Tienen que entenderlo todo a la primera. Con una vez que se lo digamos vale.
  • Cuando estemos hablando con otra persona y quieran decir algo, no se lo podemos permitir. Les tenemos que dar una torta y alejarlos. Para que aprendan a no meterse en una conversación de adultos.
  • Nunca, nunca hay que escucharles porque siempre dicen tonterías y cosas de niños que a nadie le importan.
  • Todos los niños, son torpes, mentirosos, se portan mal, nunca obedecen, no cuidan sus cosas, no saben hacer nada.
  • No les da la gana hacer los deberes porque son unos vagos.
  • Como los adultos tenemos problemas muy importantes tenemos derecho a pegarles para que aprendan. Si no se les pega, no aprenden.
  • Como la vida es muy dura ellos tienen que aprender a palos.
  • Hay que ignorarles continuamente para que nos hagan caso.
  • Para que se lave los dientes hay que decirle que es un guarro y amenazarle con que le van a salir gusanos de la boca y nunca más le vamos a querer.
  • Para que dejen de pegarse entre hermanos hay que pegarles para que sepan lo que duele.
  • Hay que decirles lo inútiles que son cuando no saben hacer su cama para que se espabilen.

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Por suerte, y debido a los cambios culturales y sociales que se están dando actualmente, los modelos de sumisión han ido desapareciendo cada vez más. Ahora los niños tienen la oportunidad de ser más libres para expresar sus emociones porque los padres están cada vez más informados.

Es cierto que cada padre adopta diferentes estilos de crianza y esto dependerá de la situación, estado de ánimo, de cómo han sido educados, entre otras circunstancias. En la sociedad actual podemos observar que algunos padres son permisivos, otros autoritarios, mientras que otros son democráticos (es el estilo que consideramos apropiado y el que queremos resaltar).

Padres Democráticos

Son aquellos que orientan a sus hijos, implican a sus hijos en la toma de decisiones, les dan explicaciones, establecen reglas razonables y les involucran en todo momento, les hacen sentir parte importante del núcleo familiar. Además, eligen las soluciones más beneficiosas para los implicados en el problema. Son padres que ofrecen opciones  y que aplican la firmeza con dignidad y respeto. Los padres democráticos aplican disciplina positiva. El objetivo de educar a los niños con disciplina positivaes conseguir resultados positivos a largo plazo. Por ello, siempre se debe tener en cuenta: ¿Qué le quiero enseñar a mi hijo? ¿Estoy motivando a mi hijo para generar un cambio o lo estoy desmotivando con lo que estoy haciendo?

Como padres, tenemos la responsabilidad de crear un ambiente favorable para el desarrollo de nuestros hijos, un ambiente que los motive para mejorar. Es importante tener cuidado con las estrategias que se vayan a implementar. Es probable que, en un momento de frustración o desesperación, se recurra al castigo físico o a utilizar frases negativas y humillantes para el niño. Este tipo de estrategias parecieran ser efectivas porque generan el cambio esperado en el momento, pero en realidad a largo plazo sólo traerán respuestas negativas en los niños, como rebeldía, resentimiento, venganza o baja autoestima.

Un cachete a tiempo no es necesario ni respetuoso. En este sentido, la clave es disciplinar con dignidad y respeto, motivando y alentando a los niños. No es una tarea fácil ni sencilla, pero con el tiempo podrás ver los resultados de tu esfuerzo y pensarás que definitivamente valió la pena.

¿Qué alternativas tenemos?

  1. Frases cortas y firmes: Que expresen con claridad nuestros sentimientos pero sin atacar al niño: Estoy muy enfadado por… (y explicarle los motivos)”. “Podemos decir cómo nos sentimos, pero sin necesidad de insistir en lo “malo” que es el niño o lo mal que lo ha hecho.
  2. Serenarse: Lo mejor es serenar el ánimo y pensar en lo que debemos decir al niño. Si necesitas retirarte para hacerlo, hazlo. Vuelve a hablar de la situación cuando estés más calmado.
  3. Demostrar cariño y respeto siempre: Los padres deben mostrar respeto y cariño, hacer saber a sus hijos que su enfado no es sinónimo de dejar de quererlos.

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Johannes Ruiz

Autor de la publicación

Mamá de tres mosqueteros. Convencida de que el amor no malcría. Difundiendo la Crianza Positiva.

Hay 21 comentarios

  1. Publicado por Luciana Responder

    Maravilloso!

  2. Publicado por Raquel Responder

    Estoy de acuerdo con todo lo que habéis dicho en este artículo, las cosas no se arreglan pegando ni intentando meterles miedo a los hijos para que obedezcan. También decías que hoy en día los hijos no respetan a sus padres, y eso es cierto, y por lo que yo veo a mi alrededor es porque los padres no se hacen respetar. A mi me ha pasado eso de que con una mirada de mi padre me sobraba un guantazo y se me olvidaba de hacer la travesura que tenía en mente, pero había un respeto. Ahora muchos hijos insultan, dan patadas o te montan un circo si no les das lo que quieres y en muchas de esas ocasiones los padres les han reído la gracia a sus hijos, les han dado lo que querían y encima les llenan de besos, eso es educación?. En ese caso un guantazo a tiempo no hubiera venido nada mal. Cada padre tendrá su manera de educar,pero hay cosas que los padres no deberían de permitir que sus hijos hicieran, porque luego cuando están en la adolescencia, me hace gracia que la culpa de ciertos comportamientos sean de la sociedad, de las amistades, del colegio, etc, cuando deberían mirar antes en ellos mismos.

    Un saludo.

    • Publicado por Johannes Responder

      Más que respeto lo que hay detrás de un golpe de un padre/madre a un hijo es miedo. NO haces o dejas de hacer las cosas por respeto sino por miedo. Los hijos aprenden con el ejemplo… si se les respeta, te respetan. Hay que enseñarles valores y las acciones en este caso dicen mucho. Hay que hablar mucho con ellos, desde pequeños. El cambio no será de un día para otro, pero se consigue con paciencia, límites y mucho amor.

      • Publicado por PabloYunier Responder

        Muy buena su respuesta!! Completamente de acuerdo. Saludos

  3. Publicado por Almudena Responder

    Considero que no hay un único “estilo de crianza”, no siempre se es 100% democrático, autoritario o permisivo. Ni es mejor la educación de antes ni lo es la de ahora. Muchas veces pecamos de sobre informarnos y, el uso que hacemos de esa información no es la más adecuada. Por otro lado, has titulado tu artículo “Un cachete a tiempo” y por lo que he podido leer, lo has llevado al terreno de los golpes, lo cual me sorprende porque, en mi opinión, un cachete no es dar golpes, maltratar…

    • Publicado por Rafaela Responder

      Hacen estas leyes y despue9s nos dicen que los padres no saben edcaur a los hijos; como si los nif1os nacieran con uso de razf3n.

  4. Publicado por Guillermina Montiel Castillo Responder

    Una sola vez le di una nalgada a mi pequeño, el ahora tiene 26 años y es mi mayor orgullo. Respetuoso, amable, cariñoso.
    Estoy en contra del maltrato pero igual siento que un manazo o una nalgada es suficiente . No irse a los extremos de azotarlos, apalearlos o zarandearlos para hacer daño.

  5. Publicado por Alejandra Responder

    Si los respetas a ellos te respetaran mas facilmente.Claro que tienen momentos que te desesperan pero tambien lo tienen nuestras parejas y no les damos un guantazo.

  6. Publicado por ligia Ruiz Responder

    Totalmente de acuerdo, nada justifica un cachete, a parte de ser una falta de respeto al niño, que es mas debil y vulnerable le estamos enseñando hostilidad .. un cambio en la educacion desde el amor y la conciencia hara de nuestros hijos mejores personas porque tendran menos miedos y conflictos y por supuesto una gran confianza en ellos mismos.

  7. Publicado por Laura Responder

    Estoy de acuerdo con que la violencia no es la solución. Pero este artículo está llevado al extremo. Quien da el bocadillo a su hijo de la basura o hace q se coma la cáscara de mandarina o otras cosas absurdas que he leído? Vamos no creo que ni en la actualidad ni cuando eramos pequeños nosotros o nuestros padres o abuelos eso ocurriera.

  8. Publicado por MARIA PEREZ Responder

    Por favor cuando se habla de manotazo, tortazo, nalgada lo que queráis eso no es pegar, es simplemente dar un toque, estamos educando no maltratando, no creo que nadie lo haga con la intención de hacer daño, golpes, apalearlos como habéis dicho por ahí, no creo que nadie de los que escribimos aquí hayamos hecho ni una de estas. Claro que a nuestras parejas ni jefe se lo haríamos ,estos ya están educados, nuestros hijos los estamos educando, repito no es maltratarlos es darles un toque de atención, yo no pego a mi hijo pero a veces lo cojo del brazo para evitar ciertos peligros, y le aprieto para que sepa que no lo debe volver a hacer, no habla todavía no lo entiende de otro modo, y a veces una nalgada porque me ha pillado mas irascible, pero de ahí a hablar de golpes por favor.

    • Publicado por Alfiler Responder

      Manotazo, tortazo, nalgada es violencia. El que el niño no esté educado no justifica que se le humille y utilizar esas herramientas cuando son muy pequeños no les va a alaertar del peligro sino que los va a asustar y acobardar, evitando que puedan descubrir mundo con la seguridad y la libertad que necesita un niño. Yo también tengo un niño que no habla, que no entiende el peligro y no he tenido la necesidad de agarrarlo ni apretarlo para evitar esos peligros. Para eso estoy yo, para evitar, ahora que el no puede, que se haga daño, y para irle enseñando a medida que entienda lo que puede hacerle daño o no, y pueda crecer confiando en sus capacidades. Repito, el que están bajo nuestra responsabilidad porque no estan “educados” no justifica ningún tipo de violencia ni humillación. Iba a decir que no son perros, pero es que tampoco creo que sea manera de enseñar a los perros.

  9. Publicado por Javier Cárdenas Responder

    Si tienes q pegarle a tus hijos, es porque algo esta fallando en la forma como los estas educando. Tienes q explicarle y pedirles que se comprometan. No descargues tus malos ratos en ellos, toma aire y trate de entender la situación. Después, les hacés entender a ellos la causa y el efecto de todo lo q podría pasar si no se obedecen los unos a los otros. Cuida la manera de hablar, es muy importante.

  10. Publicado por Patricia Responder

    Siempre he pensado lo he pensado así:
    Que un hombre pegue a una mujer: mal. Que una mujer pegue un hombre: mal. Que un niño pegue a un niño: mal. Que un niño pegue a un padre/madre: mail. Que un padre/madre: pegue a un niño: bien.
    Yo no soy madre, no sé que haré cuando lo sea, pero mi objetivo es no ponerle la mano encima. Para mi no es tanto la dureza del golpe, sino el significado. ¿Es necesario un “pequeño” cachete? Creo que los cachetes, tortazos… se dan cuando los padres ya no saben qué hacer, cuando ya no saben expresarse y creen que la única manera de ser entendidos es haciendo algo que los niños entiendan. Pero los niños no entenderán porqué está mal lo que hacen, simplemente dejarán de hacerlo por miedo al cachete.
    He visto tantos tortazos pegados por padres que simplemente están demasiado cansados de trabajar y no tienen paciencia… Pero esto no es culpa de los niños.

  11. Publicado por Alejandra Alvarado G. Responder

    Para los que dicen que a un adulto no se le pegaría porque ya está educado, con mayor razón no se le pegaría a un niño…un niño no hace las cosas por maldad, está aprendiendo, no sabe dominar sus impulsos ni manejar aún su rabia y frustración. Si a un adulto, que se supone que ya tiene las herramientas y la madurez para “portarse bien” no le pegariamos, con menos razón a un niño. Al adulto no le pegamos porque lo respetamos más que a los niños…nos falta más respeto a los pequeños…

    • Publicado por Runs Responder

      Pue9s no, ni cachetes ni bnofteoes, yo di alguno y me arrepiento de haberlo hecho. Pegar a un nif1o des de la fuerza del adulto es de cobardes y de seres que se suponen superiores. Ser padre es algo maravilloso (o no) pero serlo supone un grado de responsabilidad y de dar modelo de paz, amor y tolerancia, sinf3, donde iremos? Besos.

  12. Publicado por angeles Responder

    Entiendo la desesperación de algún momento con los niños y que te den ganas de dar un cachete, pero nunca lo he hecho por dos motivos, primero porque me parece que un niño pensará “si mamá se enfada y me pega, cada vez que yo me enfade pegaré” y segundo porque no quiero que me obedezca por miedo a lo que yo llamo el “1, 2, 3” (cuento hasta tres!!!), saludos

  13. Publicado por Adriana Responder

    Yo EH aplicado hablarle a mi hijo de la mejor manera con frases cortas poniéndome en su lugar aun con mi enojo le hago saber lo mucho que lo amo que mas puedo hacer con el
    Si dándole una nalgada no es la ma era correcta ni castigando ni premiando ???

  14. Publicado por Mamá al desnudo Responder

    Sobra decir que me ha encantado este post. Tienes muchísima razón y creo que, por desgracia, aún queda bastante camino por recorrer. Como estoy cansada de escuchar y leer en multitud de ocasiones eso de “a mí me dieron un cachete a tiempo y tengo trauma” Creo que es importante que también se nos escuche a aquellos que no estamos tan contentos de que nuestros padres nos dieran ese bofetón “educativo”.

  15. Publicado por nathali ariza Responder

    muy bueno tienes muchas razon veo la exprecion de mi hijo en su cara cuando le hablo enojada que me mata y bajo la guardia gracias…..

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