Nadar en el embarazo

Nadar y hacer ejercicio en el agua son perfectos para mantenerse en forma durante el embarazo y  también para tonificar después del nacimiento del bebé.

¿Es beneficioso nadar en el embarazo?

Cuando nadamos, entrenamos el cuerpo entero, es un ejercicio muy versátil y además tiene muchos beneficios fisiológicos tales como:

Disminuye la carga y la tensión en las articulaciones: A medida que se sumerge el cuerpo, el agua se desplaza y crea la fuerza de flotabilidad. Con lo cual, se reduce el peso. Al ponernos de pie con el agua hasta el ombligo, se reduce cerca de la mitad del peso corporal. Si el agua da a la altura del pecho, se le puede disminuirla carga sobre las articulaciones en hasta un 70%!

Aumenta la resistencia al movimiento: El agua es más densa que el aire, creando una mayor resistencia al movimiento y por lo tanto requiere un mayor esfuerzo de los músculos para mover.

Disminuye la hinchazón: Gracias a la presión hidrostática en las extremidades, la retención de líquido en las  piernas y pies se mejora y es bastante notable una vez fuera de la piscina.

El aumento del apoyo: No importa cuál sea nuestro tamaño o forma, el agua nos ofrece un soporte líquido, lo que significa que hay menor probabilidad de lesiones. Muchas mujeres embarazadas dicen que se sienten más seguras haciendo ejercicio en el agua.

Mejora el estado de ánimo: Disfrutar del agua reduce el estrés, la tensión y la ira. Esto podemos comprobarlo al ser testigos de la risa de los niños que juegan en la bañera o en la playa. En el agua hay algo terapéutico que nos transmite al estar dentro de ella.

Segura hasta el parto: Para las mujeres embarazadas sanas sin complicaciones es perfectamente seguro hacer ejercicio en el agua justo hasta su fecha probable de parto. Eso si, siempre es importante escuchar nuestro cuerpo y si se sientes alguna dificultad para respirar, es aconsejable reducir la velocidad un poco.

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Recomendaciones

  • Ten cuidado especialmente para caminar sobre superficies mojadas. Utiliza zapatillas especiales a ser posible.
  • Utilizar siempre la escalera para entrar y salir de la piscina, ya que esto toma la tensión de los músculos abdominales de estiramiento.
  • Si tienes alguna condición médica en el embarazo, lo mejor es que consulte con su médico antes de hacer ejercicio durante el embarazo.
  • Ten una merienda saludable a mano, es probable que luego de realizar ejercicios en el agua te de hambre.

Postnatal:

Es aconsejable esperar alrededor de seis semanas después de un parto vaginal y posiblemente más tiempo después de un parto por cesárea antes de entrar en la piscina. Es importante esperar a que las heridas estén sanas completamente y  que hayas dejado de sangrar.

Importante: Consulta con tu médico antes de dirigirse a la piscina después del nacimiento del bebé.

Johannes Ruiz

Autor de la publicación

Mamá de tres mosqueteros. Convencida de que el amor no malcría. Difundiendo la Crianza Positiva.

Hay 3 comentarios

  1. Publicado por rosa Responder

    Yo me acuerdo que cuando estaba embarazada me relajaba mucho ir a la piscina. Además me ayudaba a suavizar los sofocones de calor que me daba en los meses de Julio y Agosto.
    Recomiendo totalmente a todas las chicas embarazadas a que prueben a ir a cursos de natación preparto.

    Un saludo

  2. Publicado por In love with karen Responder

    También estoy de acuerdo en todos los puntos que nombraste para sentir que nuestro embarazo se encuentre libre de todo estrés e inconveniente, pero sí, es definitivamente muy buena recomendación.

  3. Publicado por patricia Responder

    Gracias por el consejo

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